Música selecta


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jueves, 17 de abril de 2008

CH’ILA JATUN “La herencia de los Kjarkas”


* Los hijos y sobrinos de los hermanos Hermosa hicieron su grupo. La apuesta es seguir los pasos del consagrado conjunto boliviano.



Los Kjarkas ya tienen sus herederos en el plano musical. Se trata de los “Ch´ila Jatun”, un grupo conformado por los hijos y sobrinos de los hermanos Hermosa, que está en puertas de lanzar su primer material discográfico.

“Se supone que un día los Kjarkas vamos a dejar de tocar y estamos en recambio. Mis sobrinos, por iniciativa propia, han hecho un grupo que tiene buenas características y pretende a corto plazo liderar públicos que no hemos alcanzado nosotros”, sostiene Hermosa.
Cultivando la voz de ruiseñores y la delicadeza en la interpretación de los instrumentos nacionales, los “Ch’i la Jatun” son: Jonathan Hermosa Andresen (primera voz, hijo de Elmer Hermosa), Benjamín Frontanilla Hermosa (bajo, hijo de Rosa Hermosa), Ulises Hermosa Fernández (wancara, hijo de Ulises Hermosa), Luis Medrano Hermosa (charango, hijo de Margarita Hermosa), Huáscar Hermosa Castro (voz y vientos, hijo de Gonzalo Hermosa) y Gonzalo Hermosa Camacho (vientos, hijo de Wilson Hermosa, director de la agrupación y también integrante de los Kjarkas), además de Branly Yáñez Enríquez (batería, hijo de Eduardo Yáñez) y Jhonny Jara (percusión, actual integrante de los Kjarkas).


TG: Dejando a un lado el ser papa y tío, ¿cómo ve Gonzalo Hermosa al grupo?
GH: Tienen bastante madera, vi sus composiciones y me gustó, a mi hijo de niño (Huáscar Hermosa) le gustó la música, pero luego lo dejó y ahora toca muy bien la zampoña y la guitarra. Pienso que tienen buen futuro, agarrarán un público que está siendo devorado por el reggaeton y otro tipo de música. Necesitamos de jóvenes que no toquen música chicha o reggaeton, sino música boliviana. Hay que ponerle menos años a la saya, morenada y todos los ritmos, pero cantándole a la niñez, los Kjarkas no podemos ir a ese grupo etéreo. La revolución no se hace con armas, sino hay que hacerla en los kinderes, mostrando a los niños un nuevo mundo, los cambios vienen de ahí.


TG: A la larga, ¿los Ch’ila Jatun serán los sucesores de los Kjarkas?
GH: Sí, es lo que estamos buscando, no descartamos que el destino pueda hacer que parte del grupo se vuelva Kjarkas y parte de Ch’ila Jatun se rellene con otros virtuosos músicos. No es sencillo mantener un grupo, hay que tener disciplina y montón de cosas que cuidar.


TG: ¿Qué características tiene la agrupación?
GH: La temática que maneja Ch’ila Jatun es más joven que la nuestra, pero los ritmos son los mismos y también incursionarán con ritmos y poemas nuevos.


TG: ¿Cómo los recibió el público?
GH: Muy bien, ya tienen tres compromisos internacionales cerca, por eso están lanzando lo más antes posible su disco. Hoy tienen un demo con cinco temas y están haciendo la visita a los diferentes medios. Lo destacable es que ya hay curiosidad, quieren verlos en Ecuador, Perú y Chile, creo que al final tendrán que irse con los tíos (sonrisas). Acabamos de hacer un concierto de prueba en Cochabamba, fue un Ch’ila Jatun-Kjarkas ante más de 30 mil personas.



Huáscar Hermosa:
“Queremos mantener la raíz propia”


Y qué nos dice Huáscar, hijo de Gonzalo Hermosa, líder de los Kjarkas, acerca de los Ch’ila Jatun.
TG: ¿Cómo te sientes?

H: Uno no puede negar lo que es la sangre, si volví a esto es porque la música llama, es una integración familiar y me siento muy contento.


TG: ¿Qué ritmos encontraremos en el primer disco de Ch’ila Jatun?
H: Tenemos de todo, grabamos un ritmo llamado tunka, que es de los Yungas, hay tinkus, tobas, sayas, morenadas, etc. Queremos mantener la raíz propia, tocaremos con los instrumentos andinos.



Gonzalo Hermosa Camacho: “Llevamos el nombre de Bolivia”


El director de Ch’ila Jatun es Gonzalo Hermosa Camacho, el más joven de los Kjarkas e hijo del fallecido Wilson Hermosa. Tu Guía también conversó con él.


TG: ¿Cómo nace el proyecto?
G: El grupo empieza hace dos años más que todo por la unión de primos, todos Hermosa, y por el cariño de familia. La inquietud de querer hacer música empezó a unirnos más, con un lazo que nos hizo hermanos. A un comienzo tocábamos para nuestras primas y, como anécdota, los últimos en enterarse fueron nuestros tíos (Kjarkas).


TG: ¿Qué significa Ch´ila Jatun?
G: Ch´ila significa pequeño y Jatun grande, entonces el nombre quiere decir “Pequeños grandes”.


TG: ¿Cuándo se enteran los Kjarkas del grupo?
G: Les dijimos a nuestros tíos Elmer y Gonzalo cuando nos invitaron a Potosí, fue la primera vez que nos presentamos en un escenario como Ch’ila Jatun. Yo me encontraba con los Kjarkas en Perú, donde les comenté del proyecto y a mi tío Elmer casi le da un infarto. Me preguntó dónde íbamos a tocar, por qué y todo eso (sonríe). Como nunca nos escucharon, había esa preocupación de padres, pero los convencimos y nos encontraron en Potosí.


TG: ¿A qué le cantan?
G: Todas nuestras composiciones tienen un mensaje, hablamos de la ecología, de Bolivia, las mujeres y el amor. Creo que siempre hablaremos del amor con el acompañamiento de los instrumentos andinos, aunque con un toque más moderno.


TG: ¿Quiénes componen los temas?
G: Todos, hay una base de canciones y las composiciones que tenemos son parte fundamental del grupo.


TG: ¿Qué objetivo se han trazado?
G: Queremos hacernos escuchar como jóvenes, transmitir que nosotros amamos a nuestra Bolivia y nuestro folklore. Pretendemos llegar a toda la niñez y juventud de Bolivia y el mundo.


TG: ¿Pesa ser un Hermosa?
G: Ahora sí, (sonríe) porque cuando empezamos era una familia que hacía música y ahora todos dicen: “Los hijos de los Kjarkas”.


TG: ¿Qué se viene ahora?
G: Estamos por culminar nuestro primer disco, que tendrá 13 temas. Lo primero que haremos es presentarlo en Bolivia y luego tenemos compromisos, por ejemplo en junio tocamos en Perú. Lo más importante para nosotros es que llevamos el nombre de Bolivia.


Anécdota


Gonzalo Hermosa cuenta: “Cuando estábamos en Perú, Gonzalo (su sobrino) no se atrevía a decirnos que tenía que volver a Bolivia, dejándonos en el Perú para ir a tocar a Potosí. Indagamos y Gonzalo nos dijo que tenía su grupo..., a lo que respondimos: “¿Qué grupo? si estás en los Kjarkas... (sonrisas), fue una sorpresa y cuando nos contó, preguntamos sobre quiénes tocaban y cantaban, fue algo muy anecdótico”.
Tomado de Tu Guía

miércoles, 16 de abril de 2008

“Las huelgas son un derecho del pueblo”



Trovador ayacuchano Manuelcha Prado, próximo a editar un libro sobre sus memorias, habla de música y la política.




Manuelcha Prado es uno de los mejores exponentes de la música popular andina. Nacido en el pueblo de Puquio, ubicado en la Cordillera de los Andes, departamento de Ayacucho, el también conocido como el “diablo de la guitarra”, no es ajeno a la realidad nacional, situación que explaya en sus canciones de protesta. En diálogo con LA PRIMERA, Manuelcha habla del momento de la música andina, y de la política actual, aduciendo que la huelga es un derecho ganado del pueblo cuando el gobierno hace un mal trabajo.

–¿Qué sentir tiene del actual momento de nuestro folclore?
–Se está desarrollando de manera desordenada, caótica, detrás de todo eso tiene que haber un relativo orden. Pero nuevamente el folclore tradicional está recobrando mayor fuerza.

–¿Cree que el folclore comercial está en su máximo auge?
–El trabajo que realizan Dina Páucar, Sonia Morales y Anita Santibáñez tienen un valor. Es música andina que las masas entienden de inmediato. Cuando se habla de música no sólo nos referimos a las letras sino a la estructura. Me parece que se tiene que rescatar lo positivo de ellas, y los problemas que puedan tener dejarlos a un lado.

–Sus temas son de protesta, desde dicha óptica, ¿cómo ve el actual gobierno?
–Soy seguidor de José María Arguedas y César Vallejo, y desde el punto de vista cultural vemos con preocupación el alza de costo de vida, el espíritu de vender al peor postor las riquezas naturales del país, el endurecimiento de la política dictatorial y represiva. Confiamos en la fuerza del pueblo para frenar esta arremetida insana del gobierno de turno. Son cosas que no nos asustan porque ya las veíamos venir.

–¿Cree en las huelgas como un medio de expresión de los pueblos?
–Es un derecho ganado con mucho sudor, lágrimas y sangre a través del espacio y el tiempo. No sólo en el Perú sino a nivel internacional de manera que eso está fuera de toda discusión. Los pueblos están llamados por la Constitución a protestar si los gobiernos venden el país o se hacen oídos sordos a los reclamos que hacemos, entonces se necesita coherencia, valores, principios y todo esto lo ha perdido el gobierno.

–No se ha motivado a incursionar en la política…
–No me interesa el trabajo político partidario, el aporte de los artistas es desde la cultura.

–¿Y cómo es ese aporte?
–Simple, si tenemos un pueblo sabio y culto, se hace respetar. Pero a los gobiernos no le gusta eso, para eso estamos los seguidores del arte y cultura, para apoyar con nuestro mensaje a los nuestros.

–¿Algún recuerdo especial de su infancia?
–Las serenatas a las chicas a medianoche y a la luz de la luna, tenía catorce años y les tocábamos un yaraví o un huayno. Tocaba la guitarra y andábamos enamorados, desde que tengo uso de sentimiento. Eso era una tradición, ahora se ha perdido esa faceta linda, los amores se cuajaban a punto de versos, cartas, yaravíes, letras.


Extraído del Diario La Primera

Damaris y su otra pasión, el fútbol


La ganadora de Viña del Mar gusta del balompié, de la cumbia y sueña actuar pronto.



A los siete años tuvo su primer charango, apenas llegada de su natal Huancayo, Damaris, la cantante que nos llenó de orgullo en Viña del Mar, empezaba lo que sería su carrera musical, aquella cantante que disfruta jugando fútbol con su familia y anhela ser una actriz en potencia.

-¿Cómo nace la afición al fútbol?
-Mi hobby nació desde que mi mamá me regalo una pelota cuando estaba chiquita, ahora juego todas las semanas con mi mamá, mis tías, es parte de principio familiar.

-¿Y en qué posición juegas en la cacha?.
-Juego de delantera, a veces me sale de todo y otras ni un gol hago.

-¿Qué opinas de la árbitro mujer que fue insultada por un futbolista extranjero?.
-Se corre algunos riesgos, en este deporte no debería existir diferencias, una mujer es un jugador más en la cancha. Todos merecemos respeto, hombre o mujer, yo no hago diferencias porque pienso que la mujer tiene las mismas capacidades que un hombre.

-Es cierto que te propusieron actuar…
-Me llamaron para una película, pero no tengo tiempo, la actuación es más sacrificado, los cantantes tocan un día y ya, los actores tienen que estar tres meses actuando.

-¿Te gustaría una mixtura entre la actuación y la música?
-En el escenario puedo darme el lujo de hacer ambas cosas, pero el teatro me fascina mucho, en el teatro también tienes ese encuentro con el público en el escenario y no te puedes equivocar, porque esa espontaneidad me encanta.

-¿Cómo surge tu ro-mance con la música?
-Mi mamá, Saywa me regaló mi primer charango cuando tenía 7 años, nunca decidí ser cantante, siempre dejé que fluya, no tuve momentos de duda cuando supe lo que quería.

-¿Qué opinión te da la música actual?
-El reggaeton no me gusta, pero sí la cumbia.

-¿Qué se viene ahora para Damaris?
-Quiero sacar mi música afuera, trabajamos en ello con Percy Céspedes para el video de la canción Tusuy Kusuy, para poder dar a conocer mi música en el exterior.



Extraído del Diario La Primera